sábado, 30 de junio de 2012

CALLE DAOIZ



Calle Daoiz

Es una calle corta, que comienza al final de la calle Cervantes y termina en Sánchez Cerquero, frente a una original casa con jardín con portada enrejada. De características similares hay otra casa en la calle General García de la Herrán, donde tenía su bufete y vivienda el abogado don Francisco Luna.




La calle tiene poco que destacar y uno de sus tramos, el que queda detrás del edificio de la pescadería, está ocupado por una de las rampas del aparcamiento subterráneo que se construyó bajo el Mercado Central.
Hasta hace unos 40 años hubo un colegio, que comenzó siendo para niñas aunque   con el paso del tiempo se admitieron ambos sexos, claro que separados en distintas aulas.  La dirección de esta escuela estaba a cargo de doña Manuela Martínez Chamorro. Primero estuvo situada en la acera de los números impares, haciendo esquina con la calle Saturnino Montojo, y luego pasó a una casa más grande en la acera contraria, su nombre era Colegio Ntra. Sra. del Carmen, conocido como el Colegio Pelele, en el que conocieron sus primeras letras muchos niños del barrio. 



Algunas señoritas del barrio ayudaban en las tareas de docencia. 


En la fotografía Doña Manuela, vestida de negro, directora del Colegio Pelele. De izquierda a derecha, Carmina Beltrán, Charo Beltrán (mi madre) y a la derecha, Anita Rodríguez de Lema. Las tres muchachas eran maestras del colegio.

Como curiosidad comentamos de donde le viene lo de Pelele; cuentan que durante los enfrentamientos con los franceses, un chiquillo cruzaba las líneas enemigas con gran desparpajo y facilidad, ganándose la simpatía tanto de los invasores como de los isleños. Los franceses le llamaron el Pelele ( muñeco en francés), y este apodo se transmitió de generación en generación hasta su nieto don Manuel Martínez Caballero, que llegó a regentar los astilleros del Zaporito durante la primera mitad del siglo XX. Doña Manuela Martínez Chamorro, directora del colegio como ya hemos dicho, era hija de este famoso personaje que había nacido en Puerto Real en 1871 pero que desde muy joven vivió en la Isla trabajando con su padre en los astilleros mencionados.
Hoy día, la casa que ocupó aquel colegio es una de las más bonitas de la calle, restaurada con buen gusto.




Fachada de la casa donde estuvo durante años el Colegio Pelele, anteriormente había estado en otra casa más pequeña justo enfrente de ésta y haciendo esquina con la calle Saturnino Montojo por donde se accedía a una accesoria de la casa del colegio. Aquel antiguo colegio tenía 4 aulas y en un principio estaban separados niños y niñas en diferentes aulas. Mi madre, Charo, que trabajaba allí como maestra, se ocupaba de los niños, y mi tía Carmina de las niñas. Otra de las aulas estaba a cargo de la Directora del Colegio, doña Manuela Martínez Chamorro.


Esta es la primera casa en la que estuvo el colegio Virgen del Carmen, conocido como Colegio Pelele. Hoy día tiene el número 11 pero entonces era el número 9 como indica la foto del curso 1947-48, en la que aparecen las tres maestras.


Vista de la casa desde la calle Saturnino Montojo, podemos observar la accesoria que hay en la vivienda, hoy día no están conectadas pero cuando la casa albergaba el colegio se comunicaban por un patio interior.


Fotografía de Diego Bernal Bugatto.


Imagen de google maps.


El primer nombre que tuvo la calle fue San Juan Evangelista hasta el 25 de abril de 1874. Luego pasó a llamarse con el nombre que aún mantiene y que se refiere a Luis Daoíz y Torres, nacido en Sevilla, el 10 de febrero de 1767 y muerto el 2 de mayo de 1808 en Madrid, junto a Pedro Velarde con el que había planeado un alzamiento general, que fracasó por no contar con el apoyo del gobierno.  Fue militar español, destacado por esa participación en el levantamiento del 2 de mayo en la Guerra de la Independencia española.


Los dos leones de bronce que adornan la entrada principal del Congreso de los Diputados en Madrid, fundidos en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, reciben popularmente los nombres de "Daoíz y Velarde" en honor a ambos militares españoles. Estos leones son obra del escultor aragonés Ponciano Ponzano y Gascón y fueron fundidos en la Maestranza de Sevilla con metal de los cañones capturados al enemigo en 1886 en la Guerra de África.







martes, 26 de junio de 2012

ROTONDA DE LAS TRES MARINAS





Entre las nuevas construcciones que podemos encontrar en las ciudades se hallan las rotondas, que distribuyen el tráfico de una manera más fluida y lógica. 
Por proximidad a mi domicilio he comenzado por la que está a las puertas del Observatorio de Marina, frente al Parque Almirante Laulhé, que es una fuente homenaje a las Tres Marinas, de Guerra, Mercante y de Pesca, simbolizadas con una proa. 
A ella se accede desde la calle Arenal, desde la calle General Pujales y desde Cecilio Pujazón,  y después de la última reestructuración del tráfico alrededor del Parque, la rotonda ha dejado de tener la finalidad para la que fue construida porque no se permite girar en ella. 









Año 1991


Placa situada en un lateral del monumento.

Ya lo dicen sus arquitectos: "una torre, un faro, una proa blanca".





CALLE CERVANTES




(Fotografía publicada en el libro "Calles de la Isla")

Esta calle tiene un recorrido algo irregular, comienza en la calle Real con un tramo cerrado al tráfico, de bastante anchura, pero a medida que va subiendo se hace más estrecha. En este primer tramo hay colocadas varias terrazas de bares, siempre fue una calle muy frecuentada por encontrarse en sus dos esquinas con la calle Real, el Bar Nueva España y el Café Nacional.




Sobre la fachada de este hermoso edificio se encuentran colocadas dos placas conmemorativas de la publicación de El Quijote, por el 3º y 4º centenarios.

La Historia de la Isla en sus Placas, blog de Carlos Facio.




Vista general del edificio en el que se encuentran instaladas varias oficinas, el Hotel Roma y en la planta baja observamos la farmacia de Sarriá  y las oficinas de Banesto.
Durante muchos años se encontraba situado en la acera de la calle Real, frente a la entrada de esta calle, el "QuioscoEmilio", dedicado a la venta de prensa y revistas.




En la actualidad se han colocado árboles en el centro de este tramo de calle y varios bares tienen sus terrazas situadas alrededor de ellos. 




Esta foto pertenece al último tramo de la calle que como podemos apreciar no termina en la calle Arenal como las paralelas que hemos estado comentando, sino que acaba en el fondo de la calle Daoiz. A mano derecha de la imagen vemos la vegetación que sale de un patio perteneciente a las dependencias del antiguo local de la Compañía Sevillana de Electricidad, donde antes estuvo la Eléctrica Popular de San Fernando, que se constituyó en 1904. El día 7 de diciembre de 1905 se inauguró la Eléctrica Popular en este lugar llamado anteriormente Huerta de Rango.




Alta araucaria que puede verse desde muchos lugares de los alrededores.




Aspecto actual de las dependencias abandonadas de la Compañía Sevillana de Electricidad.


En cuanto al nombre de la calle diremos que en un principio se llamó San Pedro Apóstol, cambiándose en 1874, como casi todos los de la ciudad, al renombrar el callejero. No es necesario decir que el nombre de Cervantes hace referencia al escritor don Miguel de Cervantes Saavedra, al que el ayuntamiento dedicó una lápida por el tercer centenario de la publicación del Quijote y que está colocada en una fachada al comienzo de la calle.








lunes, 25 de junio de 2012

CALLE LEPANTO



Calle Lepanto

Antes de construirse el Mercado Central, esta calle comenzaba en la Plaza de Vidal y terminaba en Cecilio Pujazón, teniendo en el primer tramo el nombre Sosiego, y en el segundo, el de San Francisco de Padua. Con la construcción de dicho mercado la calle quedó dividida en dos tramos, el que va desde la Plaza Vidal, hoy Plaza de Jesús de Medinaceli hasta la calle Hermanos Laulhé, llamada calle Antonio López,  y la que parte de la calle Cecilio Pujazón hasta la calle  José López Rodriguez, frente a la puerta lateral del mercado, que se denomina calle Lepanto.


Rótulo de la calle.


Vista del recorrido total de la calle.


El número 2 de esta calle es una vivienda en la que se ha instalado el comercio Degas para el que se ha abierto una puerta en la calle Cecilio Pujazón.


Puerta principal de la vivienda por la calle Lepanto.



Fotografía publicada en el libro Calles de la Isla, de José Carlos Fernández.



En esta calle se construyeron en 1935, las viviendas del Grupo Covadonga, que forma una especie de calle sin salida con una verja en la puerta.



Azulejos situados a ambos lados de la entrada al Grupo de Covadonga.



Haciendo esquina con la calle Padilla hay una finca que fue toda del mismo dueño, abarcando desde la mistad de dicha calle y recorriendo todo un tramo de Lepanto, hasta llegar a casi la mitad del tramo con el que hace esquina en la calle Sánchez Cerquero.  


En esta esquina encontramos también el local donde ensaya la Coral de San Fernando y que fue un colegio de niños hasta los años 70 aproximadamente. La Coral se constituyó en 1978 y debutó ese mismo año en la Casa de la Cultura el día de Santa Cecilia.


La finca que hemos mencionado que ocupaba casi media manzana fue durante mucho tiempo un gran patio de vecinos teniendo incluso una bodega a la que se accedía desde un patio y que posiblemente hubiera sido un aljibe. 



Esquina con la calle Sánchez Cerquero, vivienda construida en la década de los sesenta del pasado siglo que tiene su entrada por ésta calle pero que ocupa en su lateral un gran tramo de la calle Lepanto.


Almena de la casa anterior.


La vivienda que vemos en la imagen fue restaurada pero mantiene la misma estética que tuvo. No tiene cierros y su pretil con cartelas tiene almenas de pilar octogonal y rematadas con copas.


Esta otra imagen la he hecho para mostrar hasta dónde ocupaba la finca que antes hemos mencionado. Donde hoy vemos la casa con piso alto y un amplio cierro, era el jardín de la mencionada finca a la que se entraba por la calle Lepanto teniendo por este lugar otra entrada. Estamos hablando de los años 60 del pasado siglo.


Este cierro junto con el que hemos visto de la casa nº 2 y 4  son los únicos de esta calle. Las demás viviendas tienen ventanas.




Local en el que estuvo Ultramarinos El Gallo.

Durante muchos años estuvo abierta al público la tienda de bebidas y ultramarinos El Gallo, que cerró al jubilarse su último dueño. En dicho local había una zona para las compras de comestibles y un rincón al que se accedía por otra puerta en el que se reunían los hombres que se tomaban sus copas de fino de Chiclana con unas tapitas de queso, butifarra, etc... siempre productos de buena calidad.  El local sigue con el mismo aspecto, pero cerrado, formando parte de la vivienda colindante y que también pertenece al mismo dueño, don Daniel Moreno Navarro, aunque la  puerta de la vivienda da a la calle Saturnino Montojo.


Vista nocturna de la misma esquina.


En esta fotografía aparece D. Daniel Moreno Navarro cuando se hizo cargo del ultramarinos El Gallo, en el año 1954.
Este comerciante había llegado a San Fernando desde Repilado, Jabugo, de la provincia de Huelva,  a la edad de nueve años,  trabajando como chicuco en una tienda llamada El Llavín, regentada por un tío suyo. Más tarde trabajó en otra tienda también familiar en la calle San Nicolás y tras cumplir el servicio militar se independizó cogiendo esta tienda del barrio de la Plaza y donde ha trabajado hasta su jubilación en 1998.


Fotografía de D. Daniel Moreno con un grupo de clientes.


D. Daniel Moreno en lo que queda de aquel ultramarinos que sirvió durante tantos años al barrio.


El gallo que ha estado en este lugar desde que fue abierto.


La casa nº 9 que hace esquina con la calle Saturnino Montojo, es propiedad del obispado y fue durante muchos años un patio de vecinos que tenía entrada por las dos calles. Hoy día se encuentra en estado ruinoso y han sido tapiados todos los vanos.


Local de copas que ha tenido ya varios nombres. Está ubicado en una parte de un antiguo patio de vecinos que tenía su entrada por la calle Isaac Peral. 


Hornacina en almena de esquina situada en la casa, que fue patio de vecinos, en la calle Lepanto esquina con Isaac Peral, frente al lateral de la Capilla del Auditor.


En esta imagen antigua podemos ver la entrada al patio mencionado y la Capilla de la Asunción o del Auditor cuya torre campanario quedaba en la esquina con la calle Lepanto.


Edificio construido donde estuvo la Capilla de la Asunción, capilla privada de la familia Fernández Landa y Vila, descendientes de don José de Vila y Cea, auditor de Marina. Fue restaurada y destinada a capilla pública en 1866 hasta que en el año 1949 fue cerrada y demolida en el años 1972.


En otra de las esquinas con la calle Isaac Peral se instaló en la década de los setenta del pasado siglo una juguetería propiedad de la familia González Tuero que hicieron un pequeño bloque donde tenían su vivienda y en el local bajo el comercio.


En esta imagen, detrás de la niña, se ve la esquina que estamos comentando, entonces ocupada por una casa típica de la Isla.


Recientemente se ha instalado una oficina de Cáritas en una casa que se ha restaurado en el último tramo de la calle. También el lugar que ocupa fue un patio de vecinos del barrio.


Rótulo de la Clínica Veterinaria Asis, que tiene su entrada por la calle José López Rodríguez, la calle de la Alhondiga.


Vista del recorrido de la calle desde el final del mismo. Por estar a las puertas del Mercado Central y ser un lugar de carga y descarga de camiones, las esquinas de los edificios están protegidas con hierros.


Puerta del Mercado Central.


En la esquina de la izquierda de la imagen hubo, en las antiguas construcciones,  otro de los ultramarinos del barrio, Casa Pomar, que era también carnicería y lechería. Arriba hubo una pensión.
El Mercado Central de Abastos fue proyectado en 1926 y se inauguró dos años después. Su principal promotor fue José López Rodríguez, regidor municipal en aquella época.
Este mercado fue restaurado dejando solo algunos muros exteriores y demoliendo el resto de la edificación, en el año 1987, y fue reinaugurado el día 11 de agosto de 1999. Durante estos años fue trasladado a una nave en la calle Colegio Naval Sacramento, donde hoy se encuentra el Centro Comercial Plaza.


Vista nocturna de la calle desde el final de la misma.

Fotografías nocturnas de Diego Bernal Bugatto

La calle Lepanto fue denominada así el día 25 de abril de 1874.

Con anterioridad a la construcción del mercado, su primer tramo fue llamado Sosiego (hoy Antonio López Rodriguez) Y el segundo tramo, San Francisco de Paula (hoy Lepanto).
El mercado fue construido en el año 1926.

El día 3 de mayo de 1873 se denominaba Aire.
Hasta el 25 de abril de 1874 San Francisco de Paula.

Su correcta numeración y abarcadura, por la existencia de un gran error, fue subsanado en sesión del día 28 de septiembre de 1906.




Imagen de google maps


La batalla de Lepanto (en italianoBattaglia di Lepanto) fue un combate naval de capital importancia que tuvo lugar el 7 de octubre de 1571 en el golfo de Lepanto, frente a la ciudad de Naupacto (o Lepanto, del italiano y ahí al español), situado entre el Peloponeso y Epiro, en Grecia actual.
Se enfrentaron en ella la armada del Imperio otomano contra la de una coalición cristiana, llamada Liga Santa, formada por el Reino de España, los Estados Pontificios, la República de Venecia (más de la mitad de la flota), la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya. Los cristianos resultaron vencedores, y se salvaron solo 30 galeras turcas. Se frenó así el expansionismo turco por el Mediterráneo occidental. En esta batalla participó Miguel de Cervantes, que resultó herido, y perdió la movilidad de su mano izquierda, lo que valió el sobrenombre de «manco de Lepanto». Este escritor, que estaba muy orgulloso de haber combatido allí, la calificó como «la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros».(wikipedia)