sábado, 11 de julio de 2015

REAL CARENERO



El Real Carenero es un antiguo astillero, que aunque se encuentra en el término municipal de Puerto Real, ha estado íntimamente ligado a la historia naval de San Fernando.
Este antiguo carenero centró sus actividades en la fábrica de motonería, lanas y jarcias, almacenaje de aprovisionamiento e instalación de carenas. Un claro ejemplo de la importancia de la industria naval en la zona y germen de la presencia militar en la Isla.
Está enclavado a orillas del Caño de Sancti Petri, junto al Puente Zuazo y las baterías defensivas de San Fernando (batería de Zuazo, batería de San Felipe, Batería de San Pablo), muy cerca del Polígono Industrial Tres Caminos.


Fotografía del Real Carenero en 1895.


Imagen tomada desde el Puente Zuazo, aún en el término de la Isla, ya que Puerto Real comienza a mitad del puente, coincidiendo con la parte central del caño de Sancti Petri.


La historia de este Real Carenero ha estado ligada al crecimiento económico y demográfico de la Isla de León. En torno a este edificio y alrededor del Castillo de San Romualdo se formó el núcleo urbano de la ciudad.

Las cuentas llamadas de Patiño, patentizan cómo se hacían muchas descargas en el Real del Puente de Suazo, estas cuentas las llevaba D. Pedro de Miranda y por sus certificaciones se puede considerar la abundancia de personal civil de la Isla que acudía al mismo. Los trabajadores isleños tenían jornales mayores que los que se pagaban en el norte, en la costa cantábrica eran de 4 y 1/2 reales, mientras que en las riberas andaluzas, se llegaba a los 8 y 10 reales (en Sevilla, Puerto de Santa María, Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, Esteros de la Carraca y Puente de Suazo). 


El Real Carenero fue edificado en tiempos de los Reyes Catolicos, sobre las bases de un antiguo edificio romano, para la construcción y reparación de embarcaciones que entraban por el Caño de Sancti Petri.
Esta actividad fue debida a la conquista de la bahía de Cádiz a mediados del siglo XIII, por Alfonso X el Sabio. Se comenzó a poblar esta zona y se fomentaron las actividades navales muy beneficiadas por el posterior descubrimiento de América y el consiguiente intercambio comercial con el Nuevo Mundo.


Al antiguo astillero le fue concedido el título de Real con la llegada al poder de la Casa de Austria, cuando se inicia un período de esplendor para esta atarazana coincidiendo con el desarrollo de la Villa de la Isla de León. Se mejoraron sus instalaciones y se adaptaron los medios existentes de la época.
Con la llegada de los Borbones y el traslado de la Casa de Contratación a Cádiz (antes en Sevilla), además del establecimiento del primer Departamento Marítimo de España en la Villa, el arsenal vivió su edad dorada repercutiendo positivamente en la economía de la localidad. 


Imagen publicada en el libro "La ciudad de San Fernando" , Salvador Clavijo.


Se hicieron grandes mejoras de la mano del Intendente General de Marina José Patiño,que se rodeo de los mejores profesionales que encontró en el Cuerpo de Ingenieros Militares acabado de formarse. Uno de ellos, el encargado de arsenales, Ignacio de Sala, fue su predilecto, centrándose en la mejora de la defensa del recinto. Más tarde estaría implicado en las obras del Arsenal de la Carraca. En el año 1717 se daba ya la concomitancia de existir dos arsenales (uno en paridero) en la Carraca, y en el Puente de Suazo. 


Imagen desde la parte trasera.






Escudos situados sobre algunas de las puertas de acceso al Real Carenero.




Detalle de la portada de la Capilla del lugar.



Portada de la Capilla del Real Carenero.


Interior de la Capilla que ha quedado sin techar tras la restauración.



Imágenes de la década de los años 60 del pasado siglo, publicadas en el libro antes citado.

Nos dice Salvador Clavijo acerca de esta capilla: Hay una constancia interesante, respecto a la fecha en que se empezaron a decir misas en el Real y surgidero del Puente de Zuazo, que recogemos.
En 16 de marzo de 1716 Domingo Domínguez, firma una relación que dice:
"El Padre Capellán Fray Antonio Sotomayor de la Soledad, religioso del convento de Puerto Real, de la orden de San Diego, que acostumbraba a asistir en dichas carenas, a decir misa, devengó 137 días interpoladamente, desde 20 de septiembre del año próximo pasado de 1715, hasta 15 de marzo de 1716. Y a razón de siete reales y medio cada día, que corresponde a un jornal de obrero que se le acostumbra a dar, importa 1.027 rr. y 1/2 de vellón".


Este lugar que tanta importancia tuvo para el desarrollo de nuestra Villa, se ha restaurado pero sigue sin ser utilizado y ya se ve que empieza a sufrir el deterioro de su paredes y si no se pone remedio acabará nuevamente en estado ruinoso.




Desde el kayak


Imagen del Real Carenero, y otras construcciones anexas que se hicieron en sus alrededores. Fotografía de mediados del siglo XX.
La decadencia comenzó en el siglo XVIII, debido a que el astillero se encontraba tierra adentro y a los buques de la época les era difícil la navegación por el caño de Sancti Petri.
En 1724 se comenzó a desmantelar el viejo carenero y, tras la construcción, a mediados de siglo, del moderno Arsenal de la Carraca, se abandonó su actividad.
En 1773 un incendio en las inmediaciones del Real Carenero, casi destruye por completo las antiguas fábricas de lonas y jarcias.




Imágenes de internet del estado ruinoso del Real Carenero ya en el siglo XX.








Fotografías de Ángel Torres Aléu.

Visita a las obras de Restauración el día 21 de septiembre de 2010.


El Puente Zuazo desde el Real Carenero.







Fotografías del interior del Real Carenero tras su restauración. 




 Fotografías del libro de Clavijo, "La ciudad de San Fernando".


Parte trasera del Real Carenero.

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