jueves, 30 de enero de 2014

CALLE DON JORGE



La calle Don Jorge comienza en la calle San Bruno y termina en Vestuario de Comedias.


Es una calle de un solo tramo que comenzó siendo un callejón sin salida conocido como Callejón de San Bruno.En la fachada que vemos a mano derecha se encuentra el azulejo que aparece en la siguiente foto.



Azulejo de la Virgen del Carmen.


Como todas las calles de esta zona tiene una pendiente que, como vemos en esta imagen, en las aceras se ha salvado con unos escalones por ser demasiada la inclinación.



Vista de la calle Don Jorge desde la calle Vestuario de Comedias.


Como ya hemos comentado la calle fue conocida como Callejón de San Bruno, y el 9 de marzo de 1865 aparece como calle Tejedor, en este caso por carecer de denominación y en aplicación de Real Orden de 24 de febrero de 1860.
En 1887 aparece nuevamente como Tejedor.
Popularmente se llamó también Callejón del Grifo, antes de la apertura con la calle del Vestuario, ya que allí existió un grifo o fuente pública.
La denominación de Don Jorge fue aprobada el 24 de noviembre de 1988.

El nombre de D. Jorge, nos recuerda a D. Jorge Manuel de Ispis, Comandante del Real Puente de Suazo y Capitán de la Real Armada del Mar Océano. Este personaje residió en la Villa de La Isla de Léon durante décadas, hasta su muerte acaecida a comienzos del Siglo XVIII. Gran benefactor de las clases menesterosas, fundó un hospicio y albergue para transeúntes en la esquina de la actual Calle Real y María Santísima de La Trinidad.(Juan José Maruri Niño)




                                                                          

lunes, 27 de enero de 2014

PATIO DE LA CASA MORA CALLE VELARDE Nº 8




En la calle Velarde número 8 se halla uno de los patios que encontramos en muchas casas isleñas. Estos patios son una herencia de nuestro pasado andalusí que tantas maravillas  ha dejado en nuestra cultura. Este diseño de arcos en el fondo del patio, en el que el central es la escalera de acceso al piso alto y los laterales dan paso a un patio interior, se repite en otras casas que hemos visitado ( ej. calle Real nº 158, ver última foto de esta entrada)


 Se trata de un patio de líneas sencillas en el que probablemente existiera un pozo de aljibe.
Tras la restauración se han perdido los suelos originales pero aún muestra su diseño primitivo.


Como en otras casas de nuestra ciudad, tras el patio de la entrada se encuentra un segundo patio menos vistoso y que sirve para dar luz a las dependencias interiores.




Patio de la casa nº 158 en la calle Real.


2. La casa con patio

La casa con patio es la que mejor se adaptaba tanto a las características medias de la franja climática
por la que se extendió el Islam,como a sus normas religiosas y sociales que exigían la permanencia de
la mujer en la intimidad de la vivienda, donde residía el tipo de familia extensa, compuesta por 
varias generaciones, propio de las sociedades orientales.
El patio, denominado en árabewast al-dar(=centro de la casa) era el eje de la vida familiar, servía para  comunicar, iluminar y ventilar todas las habitaciones de la vivienda y hacía posible limitar al mínimo 
los vanos al exterior. Ocupaba la parte central de la parcela en la casa urbana, creando un microclima 
que refrescaba el ambiente gracias a la evaporación que se producía en las albercas o las zonas 
ajardinadas situadas en su centro, mientras que durante el invierno protegía del viento. Era un lugar
de estancia, donde se realizaban muchas de las tareas diarias y se accedía a las otras dependencias habituales: cocina, letrina y salón. Éstos últimos tenían un uso polivalente, pues se utilizaban como lugar
de reunión,comedor, dormitorio, e incluso trabajo, lo que implicaba un mobiliario reducido y fácil de 
mover. En la casa rural la posición del patio solía ser lateral, pues solo había crujías en dos o tres lados, y se empleaba también como corral.
Para garantizar la privacidad era imprescindible además que desde la puerta de acceso a la calle, 
cuando estuviese abierta, no se viese el interior del patio. Esto se consiguió sustituyendo el zaguán 
preislámico, con dos vanos alineados, por otro en recodo, donde la visión directa fuese imposible. 
Las servidumbres de vistas también afectaban a la posición de la puerta de la casa, que no debía estar 
enfrente de la del vecino, y a las plantas altas.

Fragmento de la obra: 
"La casa andalusí: un recorrido a través de su evolución", de Antonio Orihuela.



CALLE VELARDE



La calle Velarde comienza en Tirso de Molina y termina en la calle Mariana de Arteaga. Tiene dos zonas bien diferenciadas, como todas estas calles que se han ido alargando ocupando terrenos de antiguas huertas.


Rótulo de la calle en su inicio, nuevamente tenemos que denunciar la falta de cuidado que tienen los instaladores de los cableados.


En esta calle encontramos una de las casa más bonitas de la Isla, es conocida como la Casa Mora. Tiene dos portadas,  que corresponden al nº 6 y al 8, y cuenta con otra entrada por la calle Sánchez Márquez, con el nº 1A.


Esta finca ha servido de patio de vecinos durante muchos años y hace poco fue restaurada por ESISA y en ella viven varias familias. Los cierros son de gran originalidad con una decoración en el herraje muy característica de la Isla pero en este caso dispuesta de diferente forma lo que los hace fácilmente reconocibles.


    Puerta nº 6


Portada nº 8 por la que se accede a un sencillo pero bonito patio. La chambrana es de gran belleza y debió ser la entrada principal de la casa ya que la del nº 6 está menos elaborada aunque igualmente bella.


Las almenas son de gran belleza y se conservan en muy buen estado.


Detalle de la decoración que remata la almena.


Rótulo de la calle situado en una fachada junto a la calle Lope de Vega.


En esta zona, casi a mitad de la calle comienza la diferencia en sus edificaciones, dejamos atrás la zona antigua, por así decirlo, y nos adentramos en la zona nueva. En la foto tomada hacia el inicio de la calle queda la parte más antigua.



La zona nueva comenzó con la construcción de la Barriada de los Mil Colores en el año 1965.


Último tramo de la calle tras atravesar la calle Mariana de Arteaga.

 Velarde es la denominación antigua y popular de esta calle. En los archivos aparece también con el nombre de San Joaquín y Santo Tomás, y con el de San Juan Crisóstomo.

Pedro Velarde y Santillán (Muriedas, Cantabria, España, 19 de octubre de 1779 – † Madrid, 2 de mayo de 1808) fue un militar español, destacado por su participación en el levantamiento del 2 de mayo de la Guerra de la Independencia Española. Su nombre va siempre ligado al de Daoíz.
Tras el fracaso de su plan de levantamiento general urdido con Luis Daoíz, ya en 1808, Velarde siguió en su destino hasta que, en la mañana del dos de mayo, al escuchar los primeros disparos, lo abandonó exclamando: Es preciso batirnos; es preciso morir; vamos a batirnos con los franceses.

Se dirigió al Parque de Artillería de Monteleón, en el que desarmó a la guardia francesa que vigilaba que los españoles no fabricaran más munición de la normal, convenció a Daoíz de que era necesario dar armas al pueblo y entre ambos prepararon la defensa del cuartel.

Cuando Daoíz ya había caído, Velarde fue mortalmente herido por un disparo a quemarropa de un oficial de la Guardia Noble polaca. Velarde fue enterrado en la iglesia de San Martín esa misma noche junto a Daoíz y otros soldados españoles.
El 2 de mayo de 1814, sus restos fueron trasladados, junto con los de Luis Daoíz, a la colegiata de San Isidro el Real como homenaje a su sacrificio. Hoy reposan en el cenotafio que en su honor se erigió en 1840 en el Monumento a los héroes del Dos de Mayo del Paseo del Prado de Madrid. Los dos leones de bronce que adornan la entrada principal del Congreso de los Diputados en Madrid, fundidos en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, reciben los nombres de "Daoíz y Velarde" en honor a ambos militares españoles.