domingo, 19 de marzo de 2017

CALLE MARÍA BORRICO


La calle María Borrico es un solo tramo corto que va de la calle Alvarito de la Isla a la calle Chato de la Isla, perpendicular a ambas. Esta pequeña calle queda situada entre dos zonas terrizas donde se instalan las casetas de feria.


El nombre de esta calle fue aprobado oficialmente el día 24 de noviembre de 1988.


Imagen de Internet. El Viejo de la Isla hermano de María Borrico.

María Fernández Fernández, María Borrico, nació en San Fernando en 1830, hermana de Pedro Fernández, el Viejo de la Isla y tía de Agustín Fernández Bernal, de quien parte la familia cantaora de los Melu de Cádiz. Nació en la calle San Miguel y su fue bautizada en la Iglesia Mayor de San Pedro y San Pablo.
Fue en la Isla donde María empezó a dejarse oír. A ella le gustaban los cantes hondos, los de hombres. Su cante potente y profundo, acorde con sus características vocales ha pasado a la historia por su fuerza y sus cualidades.
Su nombre artístico parece que hace alusión a la fuerza ya que es comparable al poder de trabajo que tiene ese animal y que tan conocido era en las labores de las salinas y huertas de la Isla.

Las aportaciones de María Borrico y de su hermano, se encuentran en el universo de las seguiriyas, cantes que, en la zona de Cádiz y de los Puertos experimentaron una rápida evolución desde los cantes sin guitarra, desarrollándose en múltiples variantes. La seguiriya de cambio, llamada por ello "cambio de María Borrico" es su principal creación.

María Borrico forma parte de ese grupo de artistas que han pasado a la historia de flamenco asociadas a su sólo cante, como le ocurre, por ejemplo, a Mercedes la Serneta o a La Trini. Como todos los artistas de La Isla llevan sobre sí el peso de Camarón, nombre que ha eclipsado al de otros artistas de la zona. Sin embargo, el paso de los años no ha conseguido borrar su legado y su creación sigue todavía en la memoria oral de los aficionados y los cantaores.
Algunos autores consideran que la seguiriya cambiá de María Borrico es una especie de transición entre el viejo estilo de cantar las seguiriyas y el moderno. Este cambio se sigue utilizando para rematar las serranas, livianas y seguiriyas.
Una de sus seguiriyas cambiá se conserva aún entre los repertorios flamencos de hoy día:


"Dice mi compañera
que no la quiero
cuando la miro, la miro a la cara,
yo er sentío pierdo".

Originalmente se cantaba al final, como remate de una serie de seguiriyas.




Imagen de Google maps.

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