domingo, 28 de junio de 2015

PUENTE ZUAZO



La construcción del Puente Zuazo se atribuye a Lucio Cornelio Balbo, el menor, 14 años antes de J.C., "para que diese lugar a transitar al continente por firme, y para que sirviese de continuación al acueducto". Tenía el puente dos finalidades fundamentales: la persistencia más lograda de toda clase de tráfico, y el tendido de la conducción del agua traída del Tempul.
Se conocen algunas descripciones del famoso puente romano, que aunque pertenecen a siglos posteriores (XVI y XVII) merecen no desligarse de la época romana de su construcción, pues ésta a través de las reformas sufridas, no le ha suprimido su empaque de origen.
Dice Horozco que se trata de una magnífica obra, el puente más famoso y único en el mundo, fabricado solamente de grandísimas losas trabadas unas con otras, sin ninguna mezcla o material. De trescientas varas y ancho de diez. Corre el agua por tres ojos que tiene y dos tan anchos que pueden pasar barcos por ellos, quitando los mástiles en aquellas embarcaciones más grandes.

Otra descripción nos la ofrece Suárez de Salazar a principios del siglo XVII (1610): El puente que llamamos de Suazo, nombre que le dio cierto caballero de ese apellido (Doctor Juan Sánchez de Suazo), a quien en tiempos pasados dieron los Reyes de Castilla la Isla que hoy llamamos de León, donde está esta puente, por la cual, se da paso a esta Isla desde el continente de España. Fabricado en grandes sillares de piedra delgada traída de la Isla de Sancti Petri, que toda ella no es sino un solo peñasco en medio del océano. De esta piedra se labró toda la puente y con tanto primor y arte, que no hay en toda la obra un puño de cal, ni otra mezcla. 

Con palabras parecidas nos la traduce Fray Jerónimo de la Concepción, destacando la excelencia de la obra. Este autor dice que su largura es de 380 varas y su anchura de 10. Con cinco ojos de arcos bien trabados por donde corren aguas caudalosas, siendo el central tan grande que pasan barcos de todo género, quitándoles los árboles. Su material son losas o piedras cortadas en el mismo sitio y de un maravillo artificio.


Paso por el Puente Zuazo que estaba protegido por un frente avanzado de dos baterías y un reducto al final del puente, por la parte de la Isla, que consta de una batería alta y baja, con un rastrillo exterior y  puerta interior. En esta época el paso central del puente era desmontable.









Fotografía de 1895.








El escudo de Hércules en una de las cabezas del Puente Suazo (puerta de acceso al fortín)
Este escudo en el que se representa a Hércules con el León de Nemea, las dos columnas, y el escudo nacional, está instalado actualmente en el frontón del Ayuntamiento de Cádiz donde fue colocado en 1928. Cuando en los años 20 fueron desmontadas las fortificaciones del Puente Zuazo para permitir el paso del tráfico rodado, este grupo escultórico fue guardado en Cádiz hasta su colocación.



Uno de los fortines del Puente Suazo en época posterior a la guerra de la Independencia.




Restos de la Batería de Caballero Suazo




Puestos de guardia y aduana.



















Camino del Puente de Zuazo desde San Fernando


Vista aérea del puente cuando aún era transitable.



Imagen aérea donde ya podemos ver los dos puentes sobre el Caño de Sancti Petri.


Actualmente el puente se encuentra en muy mal estado y se hace urgente una restauración del mismo.



Escalinatas situadas a la derecha del puente saliendo desde la Isla.







En esta imagen vemos parte del muro que se ha desprendido.






La vegetación se adueña de las piedras y acabará separando los sillares que como nos contaban los historiadores, estaban unidos de una forma maravillosa que no necesitaron de ningún material entre ellos.











Paseando en kayak por el Caño de Sancti Petri para fotografiar el Puente de Zuazo desde otras perspectivas.


Ojo central









Tuberías de conducción de las aguas.






Entre dos puentes.





Este puente es el emblema de nuestra Ciudad, y está declarado por la Conserjería de Cultura de la JJ.AA, como Sitio Histórico Artístico.
En su amurada se mandó por acuerdo municipal de fecha 23.12.1914, se colocase y así se hizo, una lápida conmemorativa a la defensa y a sus defensores, de aquél famoso asedio que sufrió nuestra plaza durante los años citados y durante la pasada “Guerra de la Independencia Hispano Francesa”. Dicha placa desapareció de forma extraña; y jamás fue sustituida por otra.
Por parte de la hacienda estatal, son entregados el día 28.09.1927 al actual M.O.P.U, los torreones existentes en dicho Puente, a la entrada de nuestra Ciudad, que mandó construir el día 20.05.1587, el Rey de España  Felipe II, derribados para ensanchar la carretera en consonancia a las necesidades del tráfico rodado.
Junto a este puente y dentro del Término Municipal de Puerto Real, existe el famoso Real Carenero. Este conjunto fue construido tras ser solicitada su petición el día 14.11.1562 al Real y Supremo Consejo de Castilla como era por entonces preceptivo realizarlo, por parte de D. Antonio Ledesma (Veedor de la Armada), siéndole autorizado en fecha 18.12.1564. En dichos establecimientos se construyeron y repararon toda clase de navíos, de las entonces Reales Armadas de la Corona de España; especialmente de sus carenas. Decir de él, que fue el antecesor del actual Real Arsenal Naval de la Carraca, por quien fue sustituido en los inicios del Siglo XVIII.
El día 23 de Septiembre de 2007, se celebró la primera recreación de la célebre “Batalla del Portazgo”, dentro de los actos de la festividad del 24 de Septiembre. En dicha ocasión fue colocada una lápida, en la amurada de la “Batería del Caballero Zuazo y junto al monumento al Salinero”, siendo esta inagurada en alegoría  al sitio y a la defensa de nuestra plaza ante el cerco y asedio padecido de parte del Ejercito Francés (1810 /1812). Dicha lapida suplió a otra colocada en el Año de 1914, que desapareció tristemente de una marmolería ubicada en la zona de la Ardila denominada “Espada”, a la que fue remitida para su restauración y donde se le perdió el rastro.(Juan José Maruri Niño)







Video sobre el Puente Zuazo y baterías. Recreación virtual.


viernes, 26 de junio de 2015

AMBULATORIO HERMANOS LAULHÉ



El antiguo ambulatorio "Hermanos Laulhé", actualmente Centro de Salud Dr. Cayetano Roldán Moreno, es un ejemplo de arquitectura del movimiento moderno en Andalucía. Su autor, el arquitecto madrileño Fernando Cavestany y Pardo Varcárcel, marcó un nuevo horizonte en la arquitectura sanitaria española que el Instituto Nacional de Previsión construyó entre los años 40 y 70 en España.
Los trabajos de reforma y rehabilitación del inmueble son el resultado de un concurso público promovido por el Servicio Andaluz de Salud en el año 2004.


Fotografías del antiguo ambulatorio que fue inaugurado en el año 1955.












Fotografías del ambulatorio recién inaugurado publicadas en el grupo Fotos de la Real Villa de la Isla de León.




Destacar en este edificio el acertado juego de volúmenes con vistas a aprovechar al máximo la ocupación del solar y solucionar el problema de acuerdo en las medianeras. Con un basamento de piedra ostionera de la zona, estructura clásica de la fachada gaditana, y dos o tres cuerpos homogéneos y remate en cubierta.
Al sur se abren grandes huecos protegidos por característicos balcones. La utilización de la cerámica en los antepechos de los balcones aporta el punto de color que rompe la rigurosa sobriedad del ambulatorio y enlaza con la tradición decorativa moderna. También hay que destacar los grupos escultóricos que salpican el edificio y el cuidado diseño de los interiores.
Entre 2005 y 2010 el edifico fue objeto de una rehabilitación por parte del estudio EDDEA, que respetó el proyecto original manteniendo intactos el concepto y la imagen iniciales.




Rótulo del nuevo nombre dado al Centro de Salud, situado sobre la puerta de la derecha. En las fotos antiguas aparecía Seguro de Enfermedad.


Fotografía del estado actual del edificio.

La restauración.








Fotografías de internet.


EDDEA consigue el Premio a la mejor obra de Arquitectura Sanitaria por el Antiguo Ambulatorio Hermanos Laulhé en San Fernando.

El estudio sevillano EDDEA Arquitectura y Urbanismo, S.L.P. firma los trabajos de Reforma y Rehabilitación llevados a cabo en el Antiguo Ambulatorio que fue proyectado en 1954, como ya hemos mencionado, por el arquitecto madrileño Fernando Cavestany, y que ha conseguido el Premio al mejor edificio de Arquitectura Sanitaria del bienio 2010-2012.
Actualmente renombrado como Centro de Salud Cayetano Roldán Moreno, fue promovido por el Servicio Andaluz de Salud y acudía como finalista en esta edición junto al Hospital Juan Carlos I de Móstoles (Madrid) del arquitecto Rafael de la Hoz y un Centro de discapacitados jóvenes de Zaragoza realizado por José Javier Gallardo Ortega.
El fallo se hizo público el día 19 de junio en el Roca Gallery de Madrid y premiaba las mejores obras finalizadas desde 2010 por arquitectos españoles o extranjeros tanto dentro como fuera de España, de entre un total de 163 propuestas de otros 90 despachos que se habían presentado en distintas categorías, batiendo el récord de las ediciones celebradas anteriormente.
Los trabajos de reforma de este edificio, incluido en el Catálogo General de Bienes Protegidos de Andalucía y en el Registro DoCoMoMo de protección de arquitectura contemporánea, han supuesto devolver a su esplendor uno de los mejores ejemplos de la Arquitectura sanitaria realizada en España durante la década de los 50, en el que destaca su fachada reticulada y sus cerámicas y esculturas de fachada del renombrado escultor valenciano Amadeo Gabino.



jueves, 25 de junio de 2015

PLAZA DE JUAN VARGAS




La Plaza  de Juan Vargas se encuentra entre las Avenidas Montañeses de la Isla y la del Puente de Zuazo. Esta plaza está dedicada al propietario de la Venta de Vargas que está situada a escasos metros de este lugar. En la fotografía podemos ver la venta a la izquierda, al final de la plaza.




Se trata de una plaza peatonal, rodeada de bancos y con un lateral ajardinado con palmeras washingtonias. En su comienzo se halla la escultura de Antonio Mota dedicada a Camarón de la Isla ya que este cantaor isleño estaba muy ligado a la Venta de Vargas.





A la izquierda de la Plaza de Juan Vargas se encuentra el Centro de Salud Cayetano Roldán, que fue anteriormente el Ambulatorio Hermanos Laulhé. Dedicaremos a este centro la próxima entrada de este blog.




Escultura dedicada a Camarón de la Isla.




Placa situada en el pedestal del monumento.










Existe en la Isla un recorrido dedicado a la figura de este isleño que ha llevado el nombre de nuestra ciudad a todo el mundo. En cada uno de los puntos se ha colocado un monolito con un relieve de la figura del cataor, y en la parte de arriba un texto explicativo del lugar relacionado con José Monje, Camarón de la Isla.




Camarón de la Isla, muy joven, junto a María Picardo en la Venta de Vargas.



Estado actual de la Venta de Vargas.




Placa colocada en la fachada de la Venta de Vargas







Antigua fotografía de la Venta de Vargas.


Fotografía conmemorativa de los 75 años.




Desde que se construyó el edificio que presenta la actual Venta de Vargas ha habido bastantes cambios en su entorno, especialmente las carreteras que la rodean que han ido cambiando por necesidades del tráfico.



En esta imagen vemos que por la puesta de la venta pasaba la Nacional IV en su camino hacia el centro de la ciudad y su salida hacia Cádiz.


En esta otra imagen ya no aparece la carretera y en su lugar se encuentra una zona de aparcamientos para los clientes de la venta. En la foto aérea que vemos a continuación podemos ver cómo se hallaban los alrededores en esa fecha, 1985.



Por comentar algunos detalles de esta foto propongo que nos fijemos en que el Castillo de San Romualdo aún mantenía las construcciones que se habían hecho adosadas a sus muros. En la Plaza Sánchez de la Campa (Plazoleta de las vacas), seguía el edificio de la lonja que fue inaugurado el día 18 de julio de 1965 y demolido años más tarde para remodelar la plaza. Tras la gasolinera, que aún no había sido modernizada, no existía la urbanización que se construyó posteriormente. Y evidentemente no había nada que hiciera presagiar que por este lugar pasarían las vías de un nuevo tranvía.

Junto a la Venta de Vargas aún estaba la Estación de bombeo que fue inaugurada el día 15 de abril de 1956, cuando se puso en marcha el nuevo sistema de alcantarillado público. Hoy día encontramos un solar donde se comentaba se podría haber sido construido el Museo de Camarón pero según las noticias sobre este museo no va a ser instalado como se hablaba, junto a la Venta de Vargas y será acogido en la Casa de Lazaga, cosa que está dando mucho que hablar al tener muchos detractores, aunque hay proyectos que podemos considerar aceptables.





Fotografía en la que aparecen Juan Vargas, María Picardo(esposa de Juan)  y Catalina Pérez (madre de Juan).






Juan Vargas a las puertas de la venta, fecha aproximada 1940.

La Plaza de Juan Vargas fue denominada oficialmente el día 8 de marzo de 1993. Es conocida por muchos isleños como la Plaza de Camarón por motivos evidentes.



Historia de la Venta de Vargas publicada en su página oficial.


Todo comenzó en 1921 cuando Catalina Pérez una gitana oriunda de Alcalá de los Gazules, cogió el arrendamiento de una venta llamada Eritaña, a un torero conocido como Perico ‘El Tate’, que cantaba las saetas a rabiar. En estos primeros años, Catalina Pérez desplegó su sapiencia culinaria en los fogones de la venta e introdujo platos típicos de su tierra que aún perduran como la berza gitana o el rabo de toro. Pero, su más importante aportación fue las Tortillitas de camarones, que no es que la inventara, porque es un plato originario del barrio de las Callejuelas de San Fernando, sino que innovó y buscó una alternativa más liviana de ese plato. Su innovación fue cambiar la proporción de harina de garbanzo y harina de trigo, para hacer una Tortillitas más finas, tal y como la conocemos hoy en día. Desde ese momento, las Tortillitas de camarones pasaron a ser santo y seña del restaurante y con el tiempo de toda la provincia.

    En 1935, Juan Vargas, su hijo, entra de lleno en el restaurante, lo compra y le da su apellido, pasándose a llamar Venta de Vargas. Es llamado a filas y ejerce como cocinero y tras la guerra comienza a engrandecer la Venta y a darle esa popularidad de la que hoy aún goza. No sólo las Tortillitas de Camarones se hacen santo y seña del restaurante, sino también las “papas aliñas”, el Bienmesabe, las croquetas de puchero, la berza gitana, el rabo de toro y sobre todo los lenguados de estero. En estos platos colabora también una cañailla de La Huerta de la Compañía, estamos hablando de la esposa de Juan Vargas, María Jesús Picardo. Trabajadora incansable e inteligente, aporta la constancia, la seriedad y las relaciones con los clientes. Esta relación entre suegra y nuera, Catalina y María Jesús, Alcalá y La Isla, son el pilar fundamental de la cocina de la Venta. Esta sapiencia culinaria es la base de una carta que tras 89 años ha sufrido pocas modificaciones y puede considerarse como patrimonio gaditano y así reza en la presentación de la misma que por los años 30 confeccionó Juan Vargas ‘nunca hemos claudicado a las modernas formas de comer, aquí: el pan es pan y el vino es vino’.Paralelamente a su gastronomía la Venta de Vargas fue adquiriendo otro prestigio a través de los años, me refiero a su patrimonio flamenco y que puede considerarse de igual categoría que su rama gastronómica.

    Juan Vargas, gitano, flamenco y flamencólogo supo hacer a la Venta morada de los artistas gaditanos que por aquellos años se ganaban la vida cantando en las ventas. 
     Pero es la Venta de Vargas un lugar donde reside el arte y los propios artistas se sienten embriagados del duende que desprenden sus azulejos de Mensaque. Especial fue la relación de Caracol con Juan Vargas que se trataban de hermanos. Es conocida la seguidilla que cantó el artista cuando murió Catalina, madre de Juan, o el duelo flamenco con Camarón en el reservado del local. Manolo Caracol y Juan Vargas eran uña y carne y por ello eran habituales los regalos entre ambos. Otro episodio glorioso para el restaurante es la relación con José Monge Cruz, Camarón de La Isla, que tras empezar su carrera musical cantando en la Venta expandió su arte por todo el mundo. Famosos son sus encuentros con Caracol, Mairena, Paco de Lucía,  Ricardo Pachón; las grabaciones en la puerta de la Venta, los cantes a los cabales, su primer contrato con Miguel de los Reyes, sus almuerzos con la familia, el bautizo de su hijo José o el velatorio de su muerte. Es por ello que la Diputación de Cadiz en el año 2000 y en su nombre D. Rafael Román,eligiera a la Venta de Vargas como sede para solicitar la Llave de Oro del flamenco para Camarón de La Isla y reunió a todos los flamencos de la provincia para tal fin. Más recientemente tenemos la explosión artística de Sara Baras que despuntó en actuaciones ocasionales en la Venta, o el descubrimiento de la Niña Pastori por Alejandro Sanz y Paco Ortega, en una juerga en el patio del restaurante.

    Todos estos acontecimientos están plasmados en fotografías que forran las paredes de la Venta y en firmas en el Libro del restaurante.Es por ello que las miles de visitas que tienen la Venta, la consideran como un verdadero museo y son multitud los programas de televisión y radio los que se graban en el restaurante de TVE 1, La 2, Canal Sur, Antena 3, Tele 5, La 6ª, Al Jazeera, Onda Cádiz, Onda Bahía, Cadena Ser, Radio La Isla.Los reconocimientos han acompañado a la Venta en su existencia y así se le han entregado los siguientes galardones:- Placa al Mérito Turístico, por el Ministerio de transporte y turismo en 1983.- Medalla al mérito en el trabajo en 1982, a María Jesús Picardo, por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.- Premio a la Promoción de la Identidad Isleña en 2005, por el Ayuntamientode San Fernando.- Medalla de la Provincia de Cádiz otorgada en 2011 por la Diputación de Cádiz. Además de otras distinciones de Horeca, Acosafe, Confederación de Empresarios, Diputación de Cádiz y diversas asociaciones y entidades.Actualmente regenta la Venta los Hermanos Manuel y José Picardo Lobato,junto a sus esposas Conchi Torres y Lela Fontao; sin olvidar que hay una cuarta generación preparada para sustituir a sus padres.


Historia de la Venta de Vargas (página oficial)