jueves, 13 de diciembre de 2012

CALLE JUAN DE AUSTRIA




La calle Juan de Austria es paralela a la que visitamos en la entrada anterior, la calle Florencio Montojo.
Hasta la década de los años sesenta fue una de las calles peor pavimentadas.
Anteriormente esta calle formaba parte de la de San José y San Antonio hasta que en el año 1874, como hemos apuntado en numerosas ocasiones, se hizo una reestructuración de las rotulaciones del callejero y ésta se separó de la mencionada pasando a llamarse  con el nombre actual a partir de la esquina con Ruiz Marcet
El actual recorrido de esta calle queda entre Ruiz Marcet y calle Carraca.
Es una calle antigua de trazado irregular, puede que debido a que era una zona de huertas y las construcciones se fueron adaptando a los límites de las mismas.
En la parte baja de la calle hay un ensanchamiento que luego vuelve a estrecharse en el último tramo para desembocar en la calle Carraca.
En la parte baja de la calle estuvo el conocido "Manchón Garrido" en el que se habían instalado chabolas hechas con todo tipo de materiales y que en una ocasión se quemaron, según relata mi padre fue un gran incendio cuyas llamas y humo se vieron en muchos kilómetros. Este manchón ocuparía también la zona que se ha abierto formando la calle Ramón Menéndez Pidal, llegando hasta donde estuvo el Cine Carraca.
Hemos encontrado la noticia del gran incendio que afectó a las viviendas chabolistas que había en aquel lugar. En el periódico "La hoja del Lunes" del día 4 de septiembre de 1967, se hace referencia a este voraz incendio que había comenzado a primeras horas de la noche del sábado anterior, afectando a unas cincuenta familias, más de seiscientas personas. Dicho incendio se produjo al derramarse un quinqué de petroleo que provocó las primeras llamas que se extendieron a la vivienda contigua en la que explotó una bombona. 
Por aquel entonces era alcalde de la ciudad don Francisco García Raez. 
Los vecinos de las viviendas destruidas se vieron en la calle Carraca con los pocos enceres que pudieron salvar de la quema.



En la esquina con la calle Calatrava hemos fotografiado esta vivienda que mantiene las características de las casas isleñas, fachada simétrica, cierros, cornisa, almenas; lo único que se ha incorporado, como ha pasado en muchas casas, es la puerta de garaje, consecuencia de las nuevas necesidades, aunque hay que aclarar que hoy día no siempre se aprueba dicho cambio, depende de la catalogación de la finca, pero hace unos años parece ser que se permitieron todo tipo de tropelías, como vemos en nuestros recorridos por la ciudad.



Almena de la casa anterior, de pilar cuadrado, con cornisa y adorno de copa que ha sido decorada con los tonos de la pintura de la fachada.

Almenas de San Fernando.  blog de don Francisco de Asís Bellido.



Finca de dos plantas que hace esquina con la calle San Rafael, en la planta baja se encuentra el Horno El Pilar.



El tramo que comienza en San Rafael, se ensancha hasta llegar a la calle Doctor Francisco Cobos, toda la parte derecha ha sido ocupada por altos bloques de viviendas.



Lo mismo ocurre en la zona baja de la calle. En esta foto tomada desde la esquina de la pequeña calle Gutiérrez Agabo, se aprecia el ensanchamiento que termina cerca de su desembocadura en la calle Carraca.

Frente al número 50 se abrió una calle llamada Menéndez Pidal que se extiende hasta la calle Cofradía del Huerto, zona donde estuvo el cine de verano llamado "Cine Carraca".
Toda esta zona es de recientes construcciones por lo que apenas encontramos viviendas de una sola planta y las que hay son de nueva construcción sin valores arquitectónicos destacables.




El personaje que da nombre a la calle, don Juan de Austria, era hijo natural de Carlos I de España y de una holandesa, doña Bárbara Blomberg. Según una fuentes u otras se dice que nació en 1545  o en 1547. Murió el 1 de octubre de 1578. Don Juan fue una figura militar de renombre y diplomático durante el reinado de su hermano por vía paterna, don Felipe II de España. Estuvo en la guerra de las Alpujarras y a sus órdenes se ganó la batalla de Lepanto.
Existen crónicas que hablan de una posible muerte por envenenamiento.





sábado, 8 de diciembre de 2012

CALLE FLORENCIO MONTOJO




La calle General Florencio Montojo comienza en Ruiz Marcet y termina en Albina del Puente.
Es paralela a la calle Bonifaz aunque tiene un tramo más que ésta.



Uno de los pocos rótulos con este tipo de letras que van quedando, como ya hemos podido comprobar se han ido sustituyendo por otros de mayor o menor atractivo, algunos realmente lamentables, de mala calidad, mal colocados y muchas veces pintados a la vez de la fachada en la que están colocados, quedando prácticamente invisibles.



En nuestro paseo por esta calle hemos comprobado el poco criterio que han tenido en el ayuntamiento al conceder las licencias para construir bloques de varias plantas en calles tan estrechas, y en contra de la arquitectura típica de las casas que en ellas existían. Esperamos que con las nuevas normas y clasificaciones se luche por respetar la armonía.



A la altura de los números 55 al 63 se encuentra la Plaza del Merendero, antigua huerta de Zuazo, que como ya se adelantaba en el libro "Calles de la Isla", en el año 1989 era "un solar, resto de la antigua huerta de Zuazo,..; el último proyecto municipal sobre el citado solar apunta la posibilidad de convertirlo en zona verde y de recreo".
En esta fotografía vemos el lateral de un edificio que tiene la entrada por esta calle y que se encuentra haciendo esquina con la mencionada plaza. Como vemos el muro ha sido decorado con la técnica del trampantojo.



Ha habido una época en que se han hecho verdaderos atentados contra la estética, como el permitir alicatar las fachadas de esta forma.  Al lado otro bloque que rompe la línea de lo que eran las casas de este barrio. Una criticable actuación urbanística.



Apenas quedan patios de vecinos de los de toda la vida de la Isla, hemos encontrado éste de fachada sencilla y en el que nos han dejado entrar para mostrar parte del interior.



El interior se haya bien cuidado y dividido en varias zonas que pertenecen a las distintas familias que lo habitan.



En el arco de hierro que decora la puerta de entrada al patio data del año 1903. 



Haciendo esquina con la calle Doctor Francisco Cobos, hemos parado ante esta gran casa cuyos cierros son de forma semicircular, modalidad que vemos pocas veces. También nos ha llamado la atención que  carece de almenas sobre el pretil de la azotea.
Sobre la cornisa aún quedan algunos aisladores de cristal del antiguo tendido eléctrico.



Siguiendo con este recorrido, en la esquina con la calle Churruca existe esta magnífica casa de dos plantas que conserva las características de nuestras casas. 



En esta fotografía vemos la fachada de la misma construcción, que corresponde a la calle Churruca, por donde tiene otra entrada.



Fachada de la casa número 3, típica arquitectura isleña. Observar la chambrana y el arco que forma la cornisa sobre ella.

La calle que nos ocupa tuvo el nombre de Misericordia, nombre que tenía la gran plaza en donde comenzaba. Dicha plaza no existe hoy día, en su lugar encontramos en colegio de Quintanilla.
En aquella plaza desembocaban varias calles Ruiz Marcet, Calatrava, Bonifaz, Trafalgar, Santa María y ésta que estamos comentando.
A la altura del número 24, mencionan y ubican en el año 1864, el entonces popularmente conocido Callejón de la Curtiduría. 


El General Florencio Montojo Trillo nació en el Ferrol, La Coruña, en 1825,  y murió en Madrid en 1896. Fue militar y político, defensor del Arsenal y del Departamento Militar de Cádiz. 
En 1886 se le nombró Capitán General del Departamento de Cádiz y en 1891 participó en la evaluación del Submarino Peral.
Fue senador por la provincia de Cáceres y Ministro de Marina, cargo que dejó en 1892 y se le destinó a la Capitanía General del Departamento de Cádiz.
Fue en el año 1895 cuando se denominó con el nombre de este personaje.







jueves, 6 de diciembre de 2012

PLAZA DEL MERENDERO




La Plaza del Merendero se encuentra bajando la calle Bonifaz, a mano izquierda. Es el único terreno de las antiguas huertas que no ha sido ocupado por bloques de viviendas.



Es una plaza asfaltada, sin jardines, solo algunos alcorques con árboles dan un poco de verdor y sombras.


Aspecto de una de las fuentes que están situadas en las cuatro esquinas de la plaza. Esperamos que los niños no se quiten la sed con estas aguas.



Los suelos se encuentran muy deteriorados, con baches , agujeros y cementos levantados.



Acacias y cipreses crecen en unos alcorques con las piezas que los rodean rotas y despegadas del suelo..


Un lugar para los juegos de los críos del barrio por tener la zona central libre de elementos, y de esparcimiento para los mayores que pueden descansar y tomar el sol en los bancos que lo rodean, teniendo siempre cuidado con lo accidentado del terreno.




Como muchos otros rótulos de nuestras calles y plazas, el de la Plaza del Merendero presenta este lamentable estado, colocado de forma aparentemente provisional pero se quedará de forma tan cutre para siempre.

Como hemos venido comentando en las entradas anteriores, esta zona estaba ocupada por la Huerta del Merendero y la de Zuazo, a la primera el nombre  le venía dado por un merendero que se construyó a su entrada. Dicha huerta estuvo separada de la calle Bonifaz y Méndez Núñez por una amplia verja de hierro forjado, como también hemos apuntado en la publicación de ambas calles.
La Plaza del Merendero, parece ser que se halla en los terrenos de la huerta de Zuazo, y se encuentra rodeada por las calles Bonifaz, Florencio Montojo y Marqués de la Victoria, así como por el lateral de un bloque de viviendas en el que para disimular la aridez de un muro, se ha decorado con una pintura figurativa simulando ventanas y balcones, con una técnica francesa llamada "Trompe-l'oeil", que significa "engaña el ojo", es pues, un trampantojo, técnica de pintura que intenta engañar el ojo jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos. Suelen ser pinturas murales realistas creadas deliberadamente para ofrecer una perspectiva falsa.



Trampantojo pintado en el muro lateral del edificio que tiene su entrada por la calle General Florencio Montojo.





miércoles, 5 de diciembre de 2012

CALLE FERROL DEL CAUDILLO, MARQUÉS DE LA VICTORIA, CARTAGENA Y CÁDIZ




Como ya comentamos en la entrada anterior, en la parte baja de la calle Bonifaz fueron construidos los bloques del Patronato de Viviendas de la Armada que forman cuatro calles. Esta fotografía es la correspondiente a la primera de ellas, la calle Ferrol del Caudillo que como podemos ver no tiene salida al fondo.



Rótulo de la segunda calle que encontramos entre las viviendas militares, la calle Marqués de la Victoria.


Esta calle es la única que se abrió para conectar con la calle Hernán Cortés, como vemos al fondo.



Es además la más larga de todas porque atraviesa la calle Bonifaz y pasa por la parte de arriba de la Plaza del Merendero, terminando en Florencio Montojo.



La siguiente es la calle Cartagena, también sin salida como ya hemos comentado.



La última es la calle Cádiz con la que acaban los bloques de la Armada.

Tres de estas calles hacen referencia a los tres Departamentos Marítimos Españoles. La cuarta de ellas está dedicada a don Juan José de Navarro Viana y Búfalo, Marqués de la Victoria. Primer capitán general de la Real Armada Española. 
Nació en Mesina el 30 de noviembre de 1678 y murió en la Isla de León el 5 de febrero de 1772.
Gracias a unos escritos suyos sabemos que estudió humanidades, filosofía y matemáticas con eminentes profesores napolitanos. Posteriormente pasó al Tercio Viejo del Mar de Nápoles en el que servía su padre.



En 1717 fue ascendido a Alférez y se le encargó la enseñanza de matemáticas y formación militar de las milicias. De todo ésto tenía buena práctica pues en esa época ya había estado en cuatro batallas campales (son aquellas en las que ambos ejércitos eligen luchar en una determinada localización y en un momento determinado, teniendo cada uno la opción de abandonar antes de la batalla o tras el primer choque armado), dos en Milán y dos de las más decisivas en España, en siete sitios y más de cuarenta acciones de guerra.
Se dedicó a la literatura profesional, publicando numerosos tratados de navegación, maniobras, señales, geografía y matemáticas.
Por su labor al frente de la escuadra española, el rey le promovió al empleo de Teniente General y le confirió el título de Marqués de la Victoria.
En 1748 desembarcó para hacerse cargo del Departamento Marítimo como comandante general.
El 15 de marzo de 1750 fue nombrado capitán general del Departamento Marítimo de Cádiz y director general de la Armada.
La última campaña del marqués de la victoria, ya casi octogenario, fue la que hizo con una escuadra de nueve navíos, para llevar a la infanta María Luisa a celebrar su matrimonio con el archiduque Leopoldo, que luego ocupó el trono imperial, trayendo al regreso a la princesa María Luisa de Parma que ocuparía el trono de España.




martes, 4 de diciembre de 2012

CALLE BONIFAZ




La calle Bonifaz comienza en Ruiz Marcet y termina en la calle Carraca. Es otra de las perpendiculares a San Rafael y paralela a la que vimos en la entrada anterior, la calle Méndez Núñez, aunque bastante más larga. 
En un principio solo llegaba hasta la entrada de la huerta del Merendero.
En la fotografía anterior vemos los dos primeros tramos de la calle donde encontramos el colegio de Quintanilla.





En esta fotografía vemos que el lateral del colegio ocupa todo el primer tramo de la calle, desde Ruiz Marcet hasta Calatrava.



Desde su comienzo hasta donde estuvo la verja de la huerta del Merendero, la calle es de aspecto isleño, con casas bajas o restauradas con una planta alta pero manteniendo las características de la arquitectura típica.



Haciendo esquina con la calle Doctor Francisco Cobos encontramos esta antigua bodega que durante muchos años ha sido un agradable lugar para tapear.



 Foto de una sencilla fachada en la que aparece un viejo rótulo de la calle y número de la casa.



No podemos pasar por esta calle sin hacer mención a la casa del escultor isleño don Alfonso Berraquero. Autor de numerosas obras escultóricas y pictóricas, así como de mosaicos como el que aparece en su fachada y que han proliferado por toda la ciudad.



Junto a la puerta un mosaico de los muchos que han ido siendo colocados en las fachadas de las casas del barrio de la Pastora. A la izquierda del cierro una placa de la Hermandad de Nuestro Padre del Ecce Homo y María Santísima de la Salud, en agradecimiento al trabajo realizado por don Alfonso Berraquero a favor de la hermandad, en el mismo año en que es nombrado Hijo Predilecto de la Ciudad.



La Historia de la Isla en sus Placas, blog de Carlos Facio.



Fotografía antigua de la Huerta del Merendero.


Construcción de las casas del patronato de viviendas de la Armada en la Huerta del Merendero.



Imagen tomada desde el comienzo del tramo que corresponde a los antiguos terrenos de la huerta del Merendero. A partir de esta esquina se construyeron los bloques de viviendas de la Armada y el Mercado de la Paz.



Fachada del Mercado de la Paz. 




Desde la terminación de la calle Méndez Núñez, que comparte el edificio conocido como "Casa Colorá" con la calle Bonifaz, hasta casi la terminación de ésta, se hallan los bloques del Patronato de viviendas de la Armada. 



Puerta de acceso a los patios interiores de los bloques a los que también se accede, por una puerta de similares características, por la calle Florencio Montojo.



Fotografía tomada desde la Plaza del Merendero, que se halla a mano izquierda de la calle Bonifaz, rodeada también por las calles Marqués de la Victoria y Florencio Montojo.
Esta calle se comunica con la calle Hernán Cortés a través de Marqués de la Victoria que fue abierta con este fin. Las demás calles que se encuentran entre los bloques de viviendas no tienen salida. Las veremos en la siguiente entrada.



El último tramo de la calle, finalizando su recorrido, recupera las casas bajas. Al fondo la calle Carraca.


Anteriormente esta calle tuvo el nombre de "San Antonio Abad" hasta 1874.
El nombre actual hace referencia a Don Ramón de Bonifaz, almirante español nacido en Burgos en 1196 y muerto en la misma ciudad en 1252. 
Noble, marino y militar español, Primer Almirante de Castilla y creador de la Marina Real de Castilla.  Estuvo al servicio de Fernando III el Santo,  que le encargó la organización y dirección de una flota que intervino de manera decisiva en la conquista de Sevilla donde destruyó las embarcaciones árabes que defendían el Guadalquivir.
Fue fundador de los primeros astilleros para construir naves a las orillas de dicho río.