martes, 30 de octubre de 2012

CALLE LA HERRÁN




Fotografía de la calle La Herrán publicada en el libro "Calles de la Isla", de don José Carlos Fernández,  en el año 1989.
La calle comienza frente al número 63 de la calle Real, el Museo Histórico Municipal que se encuentra instalado en un edificio que fue construido como vivienda, pasando hace años a ser una clínica perteneciente a la Empresa Nacional Bazán,  y que conocemos como "Casa Palomo"  por uno de los conserjes que tuvo. La calle termina en la angulación de la calle Murillo.



Fotografía de los años 50 publicada en el libro antes mencionado, donde el autor comenta la presencia del burro de reparto de leche, y la figura del ditero. 




Fotografía tomada  hoy día, en ella podemos apreciar los pocos cambios que ha habido desde la fecha anterior.
Las farolas, que son uno de los elementos que más veces han cambiado, en este caso ha sido para mejorar, ya que las actuales son más bonitas que las anteriores.




Se mantiene el aspecto de las casas de la Isla, en esta foto vemos dos portadas decoradas con chambranas iguales, en la más cercana, con el número 9,  podemos observar los restos de una antigua farola, así como los antiestéticos cableados del servicio de electricidad.


Detalle de la chambrana y resto de la antigua iluminación de las calles.


La casa número 11, una de las dos que hemos comentado en la foto anterior, posee una casapuerta de agradable sabor isleño, con suelo de losas hidráulicas con el mismo diseño que las que vimos en una de las casas en la entrada del "Callejón de Quevedo";  azulejos formando un zócalo y pintura brillante en las paredes son decoraciones muy típicas de principios del siglo pasado.  También sus puertas exteriores son clásicas, pintadas de marrón con cuarterones en beig.



En la acera de los pares, concretamente el 12 y 14 son también casas con portadas gemelas, con puertas de cuarterones y almenas octogonales.



Casapuerta de la casa número 14, con vistosos azulejos sevillanos y suelo de mármol. Puertas de cuarterones pintadas como es tradicional, con llamadores de bronce.



Almenas con pilares en forma de prismas octogonales con ornamento de copa sobre base separada del pilar mediante una cornisa con moldura. 





Hemos encontrado un elemento decorativo que no aparece en otras almenas, entre el pico final del ornamento y la copa aparece una especie de flor de hierro forjado con calados.

Información sobre almenas en : Almenas de San Fernando.



En el número 7 encontramos una ancha puerta donde estuvo durante muchos años "La Tienda de la Herrán", un bar donde se reunían los cargadores de las cofradías de Semana Santa. 



En el número 1 encontramos un edificio cuya fachada principal está en la calle Real, es de dos plantas y entreplanta, como podemos apreciar en esta fotografía. La planta baja está ocupada por el Bar  "Los Gallegos", una institución en la Isla.


Anteriormente esta calle tuvo el nombre de San Gabriel, como se cita en el padrón de fincas isleñas entre los Años de 1759 y 1801, luego se conoció como Nueva, Nueva de San Gabriel y San Gabriel. Fue en el año 1882 cuando se denominó con el nombre actual.
Don José de la Herrán, al que fue la rotulación de esta calle, fue un afamado médico, político conservador y alcalde de San Fernando, ciudad donde nació.
Como alcalde tuvo fama de ser honrado y eficaz, dejando las arcas del ayuntamiento bien saneadas. Mantuvo su puesto hasta su muerte que ocurrió a primeros de mayo del año 1879.
Durante su mandato como alcalde llegó el ferrocarril a nuestra ciudad.
Como facultativo estuvo a la vanguardia durante la epidemia colérica de 1854. Se dice que fue benefactor de los pobres, de los niños, procurándoles escuelas como señal redentiva.






martes, 23 de octubre de 2012

CALLEJÓN DE QUEVEDO



Como dijimos en la entrada anterior, en el segundo tramo de la calle Rosario nos encontramos con dos callejones, uno a mano derecha, que hoy día termina en la Plaza de Juan Coello, y otro a mano izquierda, el Callejón de Quevedo, que vemos en esta fotografía.
Es estrecho y en la parte derecha mantiene las casas con el aspecto de siempre, las típicas casas de la ciudad, mientras que a mano izquierda se ven edificios de viviendas de varias plantas.



Una bonita torre, situada en la azotea de una de las viviendas, ha quedado escondida entre tantas nuevas construcciones. En esta fotografía vemos lo poco que de ella puede observarse desde la esquina de la calle Rosario, a la entrada de este callejón.



En estas imágenes que hemos encontrado en internet, y que hemos utilizado ante la imposibilidad nuestra de acercarnos tanto a la torre, vemos el aspecto que ésta presenta hoy día, el bloque del fondo es la parte trasera de un edificio de viviendas  de la calle González Hontoria.











En estas dos fotos, que hemos tomado desde una azotea de la calle Muñóz Torrero, vemos la torre desde otro ángulo.



A mano derecha, la casa número 1 posee una sencilla fachada que presenta dos plantas.



Al fondo del callejón la casa número 17 es la última de dicha calle. Del ancho cierro que vemos a mano derecha hace mención en su libro "Calles de la Isla", don José Carlos Fernández, donde dice: el cierro de la casa numerada con el 13 que casi justifica la exagerada apreciación de Ponz cuando califica a los cierros de la Isla como "salas de conversación", por las grandes dimensiones que muchos de ellos poseen.



Como ya hemos dicho anteriormente, la acera de la derecha conserva casi todas las casas de tipo isleño.



Entre esas bonitas viviendas nos encontramos con una casa en venta que llamó nuestra atención, tanto por su fachada simétrica, con cierros a ambos lados de la puerta como por sus azulejos sevillanos en la casapuerta y patio central, éste con el típico medio punto. Por uno de los cierros pudimos fotografiar  los suelos de "losas hidráulicas", mosaicos cuya facturación se fraguó entre los años 1880 y 1930, la época modernista, y que hoy día se están volviendo a fabricar siguiendo los métodos tradicionales de principios del siglo XX. El dibujo de estas losas lo hemos visto en muchas de las casas de la Isla.


Este callejón se llamó anteriormente San Joaquín y María, hasta que en 1874, con la nueva rotulación, fue llamado con el nombre del escritor y poeta español del Siglo de Oro, Don Francisco Gómez de Quevedo  Villegas y Santibáñez Cevallos, conocido como Francisco de Quevedo, que nació en Madrid en el año 1580 y murió en Villanueva de los Infantes(Ciudad Real), en el año 1645.
Fue moralista, político, novelista y un gran satírico; según algunos críticos fue el escritor que utilizó con más pureza gramatical nuestro idioma.

Popularmente fue conocido como El Callejón de la Lotería ya que en la esquina de esta calle con la de Rosario estuvo la primera administración de lotería. Fue nombrado administrador de este primer despacho Don Juan Cordero,  el día 9 de febrero de 1776.




domingo, 21 de octubre de 2012

PLAZA DE JUAN COELLO (Callejón de acceso)



Tras recorrer el primer tramo de la calle Rosario, justo donde hace un ángulo frente a la calle González Hontoria, nos encontramos el primer callejón de esta calle, el otro es el de Quevedo, que veremos en la siguiente entrada.


El local en el que vemos instaladas las oficinas de Movistar era el famoso restaurante "Patio Maestro Luis".


 Fotografía publicada en el grupo de facebook Fotos de la Real Villa de la Isla de León. El callejón que hoy día da entrada a la Plaza de Juan Coello terminaba entonces en una zona terriza.

Aspecto que presentaba por último este callejón, antes de ser urbanizado para acceder a la plaza mencionada.



Antigua fotografía del "Patio Maestro Luis"; las preciosas rejas de los balcones nada tienen que ver con las que presenta la nueva construcción.



A las puertas de este callejón se instalaban vendedores ambulantes con camarones, ostiones, y otros productos comestibles, y en invierno no faltaba el olor y los humos de las castañas asadas que ya es lo único que podemos encontrar en dicho lugar.



Hasta finales de los ochenta no era más que un callejón mal cuidado, sin salida y siempre lleno de basuras, que daba a una zona terriza. Las construcciones que estaban a su izquierda, donde estuvo el restaurante que hemos mencionado, se hallaban en ruinas.
Hoy día está todo urbanizado y el callejón desemboca en una nueva plaza de bonito aspecto.



Esta plaza tiene tres entradas, una desde la calle Murillo por la que se accede a través de algunos escalones, otra desde la calle Real, también con una escalera de acceso y la tercera es el callejón del que estamos hablando.



El centro de la plaza ha sido decorado con una pequeña fuente adornada con un brocal de pozo de mármol. Al fondo vemos el comienzo de las escaleras que comunican con el paso a la calle Real.



Como en la mayor parte de los bajos de los edificios, los locales se dedican a los negocios, en esta plaza hay varios, dedicados a distintas actividades, cafetería, escuela de idiomas,...



Desde este lugar vemos al frente la bajada a la calle Murillo.



Pasaje que conecta la calle Murillo con la Plaza de Juan Coello. A la izquierda de la imagen aparece un rótulo que dice "Talla Piedra 13", nombre que tenía un patio de vecinos en ese lugar cercano a un cuartel de la Guardia Civil.



Desde este punto observamos el callejón que comunica con la calle Rosario.





Acceso desde la calle Real, a través de un pasaje comercial. La Plaza que estamos visitando queda arriba de las escaleras.

En cuanto al nombre de la plaza diremos que corresponde a Don Juan Coello Sánchez, Hijo Predilecto de la ciudad de San Fernando por su labor docente en el Centro Obrero, así como el desempeño del cargo de secretario, jefe de estudios y director. Durante años vivió en la calle General Serrano, nº 7, en cuya fachada figura una placa dedicada a su persona.


Casa en la que vivió don Juan Coello Sánchez.




En el desarrollo y proyección de las variadas actividades del Centro, han intervenido, como directores de estudios, los ilustres marinos, que ya gozan de la Bienaventuranza, José Albarrán Pardo, Faustino Ruiz González, José Fernández Cantalejo, Salvador Vázquez Durán, José Espín Peña y Antonio Campos Almendros.
Y de forma excepcional, en su larga vida, el inolvidable Juan Coello Sánchez, que fue secretario y jefe de estudios, durante muchos años, y director desde 1979 hasta su muerte el 10 de enero del 2001. Un hombre que coordinó admirablemente las clases de taquigrafía fonética, ortografía, estereotipia, inglés, francés, dibujos geométricos-artísticos e industriales y pintura al óleo, como también mecanografía a nivel superior, con método de enseñanza audiovisual al tacto, sistema eléctrico «videotac» en exclusiva y el sistema moderno de ordenadores. Ha sido sustituido por su hijo Juan Coello Cruz, que se propone continuar con el mismo brío esa labor ejemplar de su antecesor, que ostentaba el galardón de Hijo Predilecto de la ciudad de San Fernando.
¡La Isla puede sentirse orgullosa de esta Sociedad centenaria, que tantos tesoros acumula!





miércoles, 17 de octubre de 2012

CALLE CHURRUCA



La calle Churruca comienza en Colón, frente a la capilla del colegio de Las Carmelitas, y termina en Juan de Austria.


Rótulo de la calle colocado donde estuvo uno anterior por lo que puede verse. Un trabajo hecho con poco esmero.


(Fotografía publicada en el libro Calles de la Isla")


Imagen actual


Antigua foto del lateral del Colegio de Los Moros cuya entrada estaba en la calle Gravina con la que hace esquina. 


En la parte baja de la fachada lateral del Colegio de los Moros, que es hoy día Biblioteca Pública y Casa de Cultura, se encontraba el güichi "El Sotanillo", famoso por ser lugar de ensayo de las chirigotas del carnaval.


Casa número 1 de esta calle que queda en el tercer tramo de la misma ya que en los tramos anteriores no hay ninguna entrada a viviendas.


En esta imagen podemos ver los dos tramos de calle que solo tienen laterales de edificios de calles perpendiculares a ésta.


Otro de los rótulos colocados en la calle, una falta total de concordancia.


Aunque muchas de sus viviendas han sido restauradas sigue siendo una de las calles con más casas de estilo isleño de la ciudad, se han construido pocos edificios altos y mantiene esa línea de pretiles y almenas.


Casa cuya entrada queda por la calle Maestro Portela, calle Ancha. Almenas con cartelas y copas y pretil también con cartelas.


Puerta antigua de una accesoria de la casa número 15

En esta calle hubo cuatro talleres de  zapateros de banquilla, entre ellos el de Manolo Parrao, donde se desarrollaban largas tertulias. Fue famosa la barbería de don Manuel Blanco Manzorro, conocida más tarde como la "peluquería de Anselmo", descendiente del anterior. Otro local conocido fue el baratillo de Genaro.


Fotografía de la casa en la que estuvo la Academia Ramos, en el número 11, hoy día en su lugar hemos encontrado un edificio de viviendas.
En esta calle estuvo también el Colegio de las Señoritas de Manrique. De la Academia Ramos, de la que se hizo mención  cuando estuvimos visitando la calle dedicada a su director don Antonio Ramos, hay que  destacar que entre sus profesores estuvieron don Luis Reginfo y don Felipe García Cantalejo, éste último fue crítico taurino que escribía con el seudónimo de "Curro Cantares".


Azulejo de la Virgen de la Salud obra de Alfonso Berraquero del año 1993.


Fachada de la casa nº 7 donde se encuentra este azulejo


La chambrana de la casa nº 15 posee en su dintel un escudo mariano.


Detalle del dintel.


En uno de los cierros cercanos podemos apreciar este rosetón de las rejas de estilo Isabelino.


Fachada con doble cierro



Una de las casas más vistosas de esta calle ha sido elegida por don Francisco de Asís Bellido para explicar un tipo de almena que se utiliza mucho en las viviendas de la Isla. Como podemos ver la casa presenta una fachada simétrica con cierro y ventana a cada lado de la puerta provistos de rejas bien elaboradas. Este es un ejemplo de una restauración hecha con respeto a nuestro patrimonio arquitectónico. La puerta enmarcada en mármol.


Llamador de esta casa.


Almena con cartela y adorno de copa.



Casi al final de la calle queda como recuerdo de otros tiempos esta farola de hierro forjado.


En la misma fachada donde encontramos la farola se halla un azulejo de la Virgen de la Amargura realizado  por A. Linares en el año 1990, Villamartín.


Final de la calle en su desembocadura en Juan de Austria.


La calle tuvo el nombre de San Pedro Regalado. El de Churruca le viene dado por don Cosme Damián Churruca, militar que estuvo en el equipo del Observatorio de Marina.
Nació en Mutriku (Guipuzcoa) en 1761. Fue uno de los elegidos para formar parte de un selecto grupo de  oficiales, para los que se creó el Curso de Estudios Mayores en Ferrol, en 1784.
Bajo el mando de don Antonio de Córdoba estuvo en la expedición al estrecho de Magallanes, en 1788-89, efectuando trabajos astronómicos y geográficos. Redactó un Diario sobre los acontecimientos vividos que incluía consideraciones geográficas y comentarios personales que se publicó en 1793. La expedición tuvo un alto valor científico del que derivó la recomendación de renunciar a la vía del estrecho de Magallanes para llegar al Pacífico, optando por el cabo de Hornos. 
Su fama como cartógrafo le valió el reconocimiento en París por el primer cónsul  Napoleón Bonaparte, que le regaló un sable y dos pistolas.
Churruca murió en la batalla de Trafalgar, en 1805, al mando del San Juan Nepomuceno.
Sus restos descansan en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando.